Cabellos largos los de ella y cortos los de él.
Oscuros los suyos y claros los de aquel, en medio de esas caras sonrientes, cansadas, sudadas. El la miraba, ella también.
En un momento de distracción, o de sonrrojez, una multitud los desaparece.
Sus ojos se mueven rápidamente, se acelera su corazón; el de ella, y el de el.
Buscaban excusas, buscaban un reloj, buscaban un baño, buscaban...se.
Un tropezón, un pisotón, un enojo, el de ella, una disculpa, la de el.
Un encuentro. Ojos extasiados, avergonzados, sorprendidos, sonrientes, apasionados, claros y oscuros. Los de ella y los de el.
-Me estás pisando.
-Sí ya sé.
Y un silencio los abrazó...sólo sus pies se tocaron.
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