lunes, 14 de junio de 2010

Quizás

Una noche fria de domingo y otro otoño que así nos encuentra,
caminantes de la desierta ciudad
al compás esa extraña danza entre las hojas y viento.

Las calles silenciosas, sin testigos,
nos dan esa licencia que la luz del dia nos quita,
quizas el sol haya huido con la luna,
aprovechando la distracción de los que duermen.

Quizás esta noche huya contigo,
aprovechando la distracción de mi conciencia.
Quizás las horas sean más largas esta noche,
aprovechando la distracción de unos minutos
que quedaron congelados en un beso por aquella vereda
decorada en sombras de arboleda,
y como todas las noches
quizás duerma mostrando los dientes,
aprovechando la distracción de mis tristezas.

miércoles, 14 de abril de 2010

colorin colorado

En esa noche estrellada, de esas de luna redonda y brillante, donde las sombras de los caminantes se alargan en las veredas, ella hablaba entre risas tantas palabras que el miraba risueño salir de su boca. Sus ojos se cruzaban por momentos, que la sonrrojez y el calor de sus caras hacían volver hacia la luna. Y en un d ...escuido, de aquellos que solo las estrellas son testigos, su mano enlazaba la suya, y las palabras ya no caian en vervorragicas cascadas de sus labios, y sus ojos ya no miraban la luna, y el calor de sus caras se fundieron en uno solo. Caminaron toda la noche, mirando la luna, pero en silencio...y felices.

viernes, 9 de abril de 2010

Intento Fallido

A pesar de arduas discusiones con mi almohada,
peleas sangrientas entre ofuscadas sabanas terminadas en insomnio,
irreflenables intentos por evitar la repetición
e incansables busquedas de estrategias para engañar mis recuerdos,
no consigo evitar, noche a noche, tenerte en mis sueños.

miércoles, 10 de marzo de 2010

A mi amigo Marto

En esa primera cerveza de lunes al mediodía quedo sellado nuestro pacto, seriamos los amigos inseparables. Rayos de sol iluminaban nuestros pasos, por las callecitas tucumanas que te recibían por primera vez. En la segunda cuadra pareciste caer, pero antes de llegar al suelo tu sonrisa inolvidable hizo soltar las primeras carcajadas. Nunca caías, y siempre el pelo dando un latigazo sellaba el momento con tu sonrisa morena.

Un termo azul, del brazo de una ronda de mates y tortillas, pasaba de mano en mano cuando nadie se decidía a llenarlo otra vez. Una vez más el recreo se nos iba y en el escenario era inevitable tragarnos la risa por sus muecas detrás del profesor…pero el siempre estaba atento. Solo faltaba una mirada cómplice, para que esa ronda de arduos debates de oficio se transformara en una siesta de amigos en la vereda.

Las chispas se despedían de esa musculosita blanca y joggin negro, en cuanto interpretaba cualquier canción que recordase de mágicas noches de boliche, mientras reíamos al compás de “mi motricidad”. ¡Cuántos brillos y destellos guardó la noche que esperabas disfrutar!

El reloj marcaba las horas, el ensayo detenido. Los ceños fruncidos enseguida eran vencidos por la mágica aparición de los mates cebados desde ese termo azul, que apurado doblaba la esquina… con el rímel corrido y la rodilla raspada. Cinco minutos más y las escenas se levantaban dando maravillosos giros de sorpresa…era su presencia.

Pero todo se terminaba con el anuncio de repentinas vueltas al hogar, solo por dos días decía. Los meses se hacían esperar entre ensayos por aquí, coca, desfiles y cervezas por allá. Siempre esos amores que lo retenían, reinas y princesas que dejaba para volver a nuestros días de rutina, patio, sombras, fotocopias y escenarios de madera.

El sueño de todo un actor, convertido en mariposa que emprende el viaje sin retorno, la gira por todos los mundos, deja en estas tierras el amargo sabor de la despedida y el dulce olor de tus recuerdos. Nuestros secretos se irán contigo, y los tuyos serán nuestros para siempre…y aunque el alma duela, duermo tranquila pensando que siempre tendré un Martito cuidando mis sueños.

Tu amiga por siempre La Marta Nanda.